CONFERENCIA EN TEATRO BORDER – Damián Di Pace: “Argentina tiene un potencial turístico enorme que todavía está subexplotado”

Ante una sala llena en el Teatro Border, Damián Di Pace brindó una conferencia dirigida al sector turístico y analizó las oportunidades que tiene la Argentina para transformar su potencial turístico en una verdadera fuente de crecimiento económico.

Con una mirada centrada en la economía, el consumo y los cambios en el comportamiento de los viajeros, Di Pace planteó que el turismo ocupa un lugar estratégico dentro de la nueva dinámica de la economía argentina. El desafío, sostuvo, no pasa solamente por atraer visitantes, sino por lograr que cada turista genere mayor impacto económico a lo largo de toda la cadena de valor.

Uno de los datos destacados durante la conferencia fue la cantidad de turistas internacionales que recibió el país. En 2025 llegaron aproximadamente 5,32 millones de turistas internacionales, una cifra que, para Di Pace, demuestra tanto la importancia del sector como el enorme margen que todavía existe para crecer. El dato coincide con las estadísticas oficiales del INDEC, que registraron 5,3159 millones de turistas receptivos durante 2025.

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La señal más interesante, según el economista, aparece en 2026. El turismo receptivo comenzó a mostrar una recuperación, con un crecimiento del 5,5% durante el primer trimestre y del 7,6% en el acumulado de enero a julio, de acuerdo con los datos presentados por Di Pace. En julio, señaló, ingresaron 466 mil turistas internacionales, un 9,1% más que en el mismo mes del año anterior.

Estos números permiten pensar al turismo no solamente como una actividad vinculada al ocio, sino como una verdadera industria exportadora de servicios: el visitante internacional llega al país, consume alojamiento, gastronomía, transporte, entretenimiento, cultura, comercio y experiencias, generando ingresos y actividad económica en múltiples sectores.

De la cantidad al valor

Uno de los ejes de la exposición fue precisamente la necesidad de cambiar la mirada sobre el turismo. Argentina cuenta con recursos naturales, culturales, gastronómicos y urbanos capaces de competir internacionalmente, pero el potencial no se transforma automáticamente en demanda.

La pregunta, entonces, no es solamente cuántos turistas llegan, sino cuánto valor económico se logra generar a partir de cada visitante.

En este sentido, la competitividad turística se construye sobre múltiples variables: precios, conectividad, infraestructura, seguridad, calidad del servicio, oferta de experiencias y capacidad de comercialización. En un mercado global donde el turista puede comparar destinos en cuestión de segundos, la propuesta de valor se convierte en un factor decisivo.

El propio INDEC señala que las estadísticas de turismo internacional permiten analizar variables como la cantidad de visitantes, la estadía, el gasto, el motivo del viaje y el tipo de alojamiento, entre otros aspectos.

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Una oportunidad para toda la cadena turística

El mensaje de Di Pace también interpela a hoteles, agencias de viajes, operadores, restaurantes, comercios, transportistas y prestadores de experiencias.

Si la Argentina consigue incrementar el flujo de turistas internacionales, pero además logra extender su estadía, aumentar su consumo y distribuir ese gasto territorialmente, el efecto multiplicador sobre la economía puede ser considerable.

El turismo es una actividad transversal: detrás de cada viajero hay una cadena de proveedores y trabajadores que participan de la experiencia. Por eso, potenciar el turismo implica también potenciar empleo, inversión y actividad en las economías regionales.

En un escenario en el que el turismo receptivo vuelve a mostrar señales positivas, el desafío para el sector privado es transformar esa recuperación en una tendencia sostenida.

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Argentina frente al mundo

La conferencia dejó así una idea central: Argentina tiene un enorme potencial turístico, pero todavía está lejos de explotar plenamente su capacidad para captar demanda internacional.

La recuperación de 2026 puede ser una oportunidad para acelerar ese proceso. El crecimiento registrado en los primeros meses del año y el incremento observado en julio muestran que existe demanda y que el mercado puede volver a mirar al país como destino.

Pero aprovechar esa oportunidad requiere algo más que tener atractivos turísticos. Requiere competitividad, profesionalización, innovación y una estrategia comercial capaz de convertir los recursos del país en productos turísticos concretos y atractivos para un consumidor global cada vez más exigente.

Ante una sala colmada en el Teatro Border, Di Pace dejó planteado, en definitiva, un desafío para el sector: pasar de hablar del potencial turístico argentino a construir las condiciones económicas y comerciales que permitan capturarlo.

Porque en turismo, como en toda actividad económica, no alcanza con tener algo valioso: hay que saber convertir ese valor en una experiencia que el mercado esté dispuesto a comprar.